Gracias Leonardo:
Me es difícil pensar que un cristiano, o en general un ser humano, no tenga
problemas. Especialmente el cristiano mantiene una lucha constante consigo
mismo por hacer la voluntad de Dios y no la propia.
El mismo Jesús en un momento de angustia pronunció estas palabras: «Padre,
si quieres, no me hagas beber este trago amargo; pero no se cumpla mi
voluntad, sino la tuya.» Lucas 22:42
Ahora, la intensidad de ese conflicto es diferente en cada cristiano.
Depende de su temperamento y de la forma única en la que Dios le ha creado.
También depende del medio en el que se desenvuelve. Por ejemplo, los
problemas de una persona que ha crecido en medio de un hogar disfuncional no
son los mismos de uno que ha disfrutado del amor y cariño de sus padres.
El mayor problema que tenemos es nuestra inclinación hacia el pecado.
"Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la
verdad no está en nosotros". 1 Juan 1:8 Así que todos tenemos problemas.
Es posible que estés pensando en problemas como grandes conflictos
personales e interpersonales. Enfermedades, problemas con familiares, o en
el trabajo etc. De esos, también tenemos todos, igualmente en mayor o menor
intensidad. Como cristianos entregamos esos problemas en manos del Señor
sabiendo que el tiene cuidado de nosotros. Cuando no lo hacemos, y decidimos
resolver las cosas por nuestra cuenta los problemas son más evidentes. Así
que es posible decir que el que pareciera no tener problemas, en realidad,
es que sabe confiar sus problemas al Señor.
Espero haber ayudado en algo a contestar tu pregunta.
Bendiciones,
Jorge Taylor H.
Pastor. |